Colaboraciones

  • Rosendo Mercado voz en Como purgar el radiador de una casa deshabitada
  • Diego Chaco Pirri guitarra en El corazón del espino negro
  • Iker Piedrafita producción

 

LETRAS DEL DISCO

  • Recargo una canción, apunto al  personal.
    La munición es buena, el rock es visceral.
    Tenemos la bala perfecta, en la recámara hay más.
    El nervio en el pulso, sí, la mira fija.
    Son nuestras armas, movemos ficha, nuestras canciones, apunta y grita:

    Hoy es el comienzo del resto de nuestra vida,
    hoy dispararía un proyectil de ruido a la apatía de los días.

    El ritmo percutor, la alarma general,
    la nota en el tambor nos da seguridad.
    El punto de mira en tu oído, la metralla social.
    La rabia, el gatillo, sí, nuestra sonrisa.
    Son nuestras armas, movemos ficha, nuestras canciones, apunta y grita:

    Hoy es el comienzo del resto de nuestra vida,
    hoy dispararía un proyectil de ruido a la apatía de los días.

    Hoy es el comienzo del resto de nuestra vida,
    hoy me jugaría los cuartos a pesar de que al final los perdería.

  • ¿Quién nos iba a decir que la eternidad duraba un instante?
    ¿Quién nos iba a informar de la velocidad?
    Ya ves, que todo pasa tan deprisa, serán las hostias de la vida.
    No sé yo, si el tiempo es una anfetamina yo el consumidor.

    Fuimos tan nerviosos, balas perdidas,
    que el aire se enredaba en nuestro pelo era nuestra peluquería.

    ¿Quién nos quiso llamar culo de mal asiento? Estaba en lo cierto.
    ¿Quién nos puede frenar? ¿Qué nos puede parar?
    Ya ves, somos de nitroglicerina, más bien de pura adrenalina.
    No sé yo, si el tiempo es efedrina yo su francotirador.

  • Si te lo impide la moral, si está prohibido,
    si quiebra leyes judiciales, si es un delito,
    si tiembla el cuerpo pero quieres más,
    si lo limitan el amor o el destino,
    si suena fuerte sólo al pronunciar,
    si es indomable o es atrevido.

    Hazlo, hazlo, hazlo, si te lo pide el cuerpo.

    Si te lo niega tu mamá, si es divertido,
    si éticamente es detestable, si es un castigo,
    si los católicos lo miran mal,
    si culturalmente parece un suicidio,
    si es un pecado cuasi-capital,
    si es un  fracaso o es inaudito

    Para que vuelvan a crecer las flores,
    he dejado en la cuneta trincheras de camiones incendiados.

  • Besarte era como ir hablando solo por la calle más fría y más oscura,
    es más, conozco cada artería que hay en la ciudad y está drogada.
    Quizás la suerte se ha escondido en el baño de un bar o en un espejo,
    confieso que sólo resucito en tus tiempos muertos.

    Gritad, cuidado con el perro, es más humano que su amo y sabe a quién ladrar.
    Gritad, cuidado con el amo.
    Gritad, cuidado con el perro, muerde la mano de su amo si no tiene pan.
    Gritad, cuidado con el amo
    .

    Pasar, decapitar las horas y vuelta a empezar, es la rutina.
    Bregar, lamernos las pelotas si algo huele mal bajo la encina.
    Serán las luces de la noche quien nos juzgarán, sigo buscando un sitio,
    para entrar y ser un inmortal en vuestra sociedad… no es sencillo.

  • Pliégate en esta fiesta ya no queda ni dios, se acabaron las cervezas y el hielo.
    Sabes bien los borrachos ya no beben y yo me alimento de lo que hay por el suelo.
    Se hizo tarde y ayer prometimos también ir a casa serenos.
    Un, dos, tres, otro trago y ya estoy otra vez que el invierno está amaneciendo.
    No es tarde, es el momento…
    Nada que ver, nada que ver, nada sin ti.
    Nada que ver, nada que ver, nada sin ti.

    No podrás vaciar el lagrimal de unos ojos yermos,
    es mejor follarnos en el suelo y parar el tiempo,
    en esta noche que no duerme.

    Regresar al portal y al cerrar murmurar: ¡que se joda el mundo entero ahí afuera!
    En la calle todos suben, bajan, vienen y van tienen claro donde anidan sus metas.
    Respirar, reordenar nuestra felicidad, encajar cada pieza.
    Es la hora de los lobos yo me paro a soñar, cuando el resto se despierta.

  • No soy violento pero puedo serlo, es más me estáis obligando a ello.
    No te enfades ayer quemé el bastón con las muletas.
    He aprendido a caminar yo solo por la brecha y no hay más que hablar.
    Ah, vamos a perdernos las formas si es necesario. Una chispa quema por dentro…

    Suena bien, pintar un círculo y salirse de él, por la tangente.
    No está mal, como la piedra que mató a Goliat, claro que sí, por la tangente.

    Habláis del pueblo con brillo en los dientes, la voz temblando constantemente.
    Mi libreta del banco la tiré por la ventana, los containers tiritan si cruzamos la aduana y no hay más que hablar. Ah, vamos a perdernos las formas si es necesario.

    Por la tangente, si nos cortan los dedos no voy a llorar, nos quedan los nudillos.
    Por la tangente, si nos tocan lo nuestro es el punto final, lo nuestro no se toca, que no, los sueños no se tocan…

  • No espero nada, la luz del sol, literatura que remueve mis tripas.
    No espero nada, ciencia ficción, la realidad es una puta mentira.
    No espero nada de mi color, verde esperanza o verde peras podridas.
    No espero nada, la solución: no decir lo que dice la mayoría.

    Oh oh oh cómo purgar el radiador de una casa deshabitada.
    Oh oh oh yo desahuciada.
    Oh oh oh he naufragado entre la multitud y no ha pasado nada.
    Oh oh oh nada de nada.

    No espero nada, la digestión, me como el mundo y ni me sangra la encía.
    No espero nada de esta canción, que haga una muesca en el playlist de tu vida.
    Están lloviendo paraguas y hoy no veo cornisa que proteja este día.
    Los tipos duros no vamos de farol, ni saludamos ni ofrecemos sonrisas.

    Perderse en la sangre de la urbe e inyectar metroglobina al dial.
    Dejarse llevar por autobuses que dibujan venas en la ciudad.
    Vendimiar las tabernas y podar las avenidas de un septiembre otoñal.
    Transitar por los renques de la vida, destilar el diccionario local.

  • No quedan fotos que colgar después del beso,
    no queda hornillo para el pan, pudimos salir pero estamos dentro.
    No quedan libros de Bukowski ni Panero,
    ni costurero, ni diván, quisimos huir pero estamos quietos.

    Fue besarnos y saltar la chispa que dejó el hogar hecho cenizas.
    Vimos todo arder varados al sofá y muertos de risa.

    Se nos quemó el imán de Praga en la nevera,
    se derritió el cuadro de Munch, paró de gritar con su escandalera.
    Se calcinó el poster del Ché y la hierbabuena,
    ni tú ni yo quedamos ya, tan sólo el amor entre la humareda.

  • Derretir este invierno insípido, una hoguera con mis libros de poetas snob.
    Qué iba hacer si me jodía de frío, hay pavesas en el aire de Poeta en New York.
    No, ya nunca ofrezco tabaco no, ni invito a nadie a cenar.
    No, como se entere tu viejo no, corta mi espina dorsal.

    Rozar lo fino y lo bastardo, el amor y el deseo.
    Mezclar dolores y un orgasmo, machacar el mortero.
    Besar la frente al mismo diablo y vender nuestro cuerpo al dinero.
    Ser más duro que el corazón del espino negro.

    Cinco sentidos a punto, no quiero morir borracho, intoxicado o en shock.
    Doblar consciente y seguro, no vaya perderme de este circo el punto y stop.
    ¿Quién puede decir que la muerte no es una grata sensación?

  • Muerdo un limón para dejar correr la luz, mi voz es el salvavidas de esta historia.
    Si sólo esputo versos muertos es para ver como ponéis cara de gilipollas.
    Nuestro criterio musical se desbordó cuando los Clash se fueron a la mierda, mejor el háztelo tú mismo, yo sigo al instinto y el resto me suda la breva.

    Baila, baila aunque sea mal, sabemos apreciar todos tus pasos.
    Canta, canta aunque cantes mal, si es con el corazón nunca hay fracaso.

    Sudor, aquí arriba percibo tu sudor y en realidad es nuestro combustible,
    saca los codos en la pista, tu violencia es como darme un beso en cada mejilla.
    Nuestro particular lenguaje corporal, tan incomprensible como irresistible,
    dejadme ver vuestras gargantas… si me muero ahora me muero con una sonrisa.

    Es verdad, apenas he dormido y puedo declarar: a veces soy muy puta y otras virginal,
    de todo este jardín la flor que hay que abonar; la mala hierba.
    No será que somos de papel, nuestro pincel tendrá millones de colores
    para perfilar la piel de estas canciones se convertirán en banda sonora.